Después de intentar marcharme tantas veces, por fin encontré la manera de olvidarte. Había tratado de refugiarme en la idea de que tú no querías que me fuera, para llegar siempre a la misma absurda conclusión de que jamás me pediste que me quedara. Ay, qué tonta. Así que he vaciado todas las maletas, he guardado todo su contenido en el armario y he cerrado bien las puertas. Puedes quedártelo todo, no lo quiero. Me he vestido de valentía, me he armado de paciencia, me he descalzado de temores y he comenzado a bajar las escaleras. No te voy a decir cuántas veces he estado a punto de mirar atrás, ni cuantas otras he retrocedido sobre mis pasos, porque no es necesario que lo sepas. Si hay algo de lo que podría sentirme orgullosa es que he abandonado la casa por la puerta principal, nada de puertas traseras que se usan para huir y más tarde volver cuando nadie te ve. Nada de eso, no. Y bueno, ojalá haya alguien esperándome en el coche que hay estacionado frente al porche, el que pienso coger para emprender ese viaje en el que te dejo atrás, para siempre. Te he guardado el mapa en el cajón de los calcetines, yo no lo necesito; probablemente tú, si sigues sin encontrarte, sí. Yo ya he decidido mi destino, y lo único que debes de saber es que tú no estás en él; lo demás poco importa -más que nada porque ni quiero, ni puedes, ni vas a venir a buscarme-. La casa era preciosa, qué bonita podría haber sido nuestra vida en ella si no hubieras decidido fumarte las paredes. Tanto humo me estaba ahogando; pero claro, a ti nunca te importó eso. Bueno, voy terminando. A pesar de todo -que nuestra historia fue una mierda, digo- no me arrepiento de nada; has sido tantas cosas que no podías dejar de ser de un día para otro, y eso es lo que más siento, el tiempo que he perdido. Te haré llegar todo lo que nunca te dije. Espero que lo leas y que al menos, aunque sea durante una décima de segundo, te estalle el corazón en mil pedazos. Entiéndeme, no quiero verte sufrir -o sí, un poquito- pero estaría bien saber que por un momento has sentido lo que yo sentí durante los últimos Treintaynosecuantos meses.
Cierro esto, que llego tarde a mi futuro. Sé que no me olvidarás, así que no voy a pedírtelo.
Pdta1: no trates de contactarme, no podrás.
Pdta2: sé feliz.
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